Ya tengo entre mis manos los documentos conclusivos de la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe, reunida recientemente en Aparecida, Brasil.Quisiera compartir con ustedes, amigos de esta comunidad de fe y oración carismática, lo que enseña este precioso documento, sobre la Iglesia y el uso de los medios de Comunicación Social y en particular sobre la Intenet.
Lo hago, para que se sientan animados a no ver este medio de Internet con sospechas y se acerquen, como dice el documento “con realismo y confianza” y se animen a ser “discípulos y misioneros” también en este ámbito.
“Los obispos nos comprometemos a acompañar a los comunicadores, procurando…estar presente en los Medios de Comunicación Social: prensa, radio y TV, cine digital, sitios de Internet, foros y tantos otros sistemas para introducir en ellos e Misterio de Cristo” (Doc. Aparecida, 486).
“La Internet, debe ser entendida como una de las ‘maravillas inventadas por la técnica’, ‘para la Iglesia el nuevo mundo del espacio cibernético es una exhortación a la gran aventura de la utilización de su potencial para proclamar el mensaje evangélico… Internet pude ofrecer magníficas oportunidades de evangelización, si es usada con competencia y una clara conciencia de sus fortalezas y debilidades.” (idem., 487 - 488).
Y algo precioso para nuestro sitio, los obispos nos enseñan que si bien, Internet no sustituye, en general, las relaciones personales ni la vida comunitaria local, sin embargo “los sitios pueden reformar y estimular elintercambiode experiencias y de informaciones que intensifiquen la práctica religiosa a través de acompañamientos y orientaciones” (Idem., 489).
Es por todo esto que yo los anime como Padre, Hermano y Amigo, a participar de este blog, del foro, de la manera que te sientas movido por Dios. Algo muy rápido que puedes hacer es reenviar la dirección: http://padrejoseluis.blogspot.com a tus amigos y contactos. Con eso ya estarás haciendo muchísimo. Bendiciones.
P. José Luis

























Sacerdote Católico residente en la Arquidiócesis de Buenos Aires (Argentina), 34 años de edad, Predicador Itinerante en la espiritualidad de la renovación en el Espíritu Santo. Desde niño conoció y vivió intensamente la experiencia de la espiritualidad renovada y carismática en su parroquia de origen.


