Gozo, gozo, gozo yo quería, pero lo buscaba donde no lo había. Pero vino Cristo, el dador de la vida, y me dió del gozo del que yo quería...

Qué bueno es el Señor!! cómo nos va llevando a distintas comunidades. Distintas realidades, distintos problemas, distintas necesidades, pero unidas por algo esencial: el deseo de escuchar la Buena Nueva. Aqui en un barrio alejado de las zonas céntricas de Guayaquil, en la Comunidad Nuestra Señora de Loreto.

En el día de la Virgen de Guadalupe, al finalizar la Misa en la Comunidad Carismática de Nuestra Señora de Loreto, nos volvimos a consagrar a María, bajo el nombre de la Guadalupana. Animó este momento la hermana Mónica de la Comunidad Carismática "Paz y Bien". La hermana Vichy, que es la animadora y responsable de la Comunidad de Loreto, estaba animando con la música. Gracias, Señor por regalar a tu iglesia tantos hermanos que ponen lo mejor de sí para que muchos te conozcan, amen y sigan.
Aqui, junto a los hermanos Vichy, Pepe y su Sra. esposa, frente a la hermosa plaza frente a la Catedral de Guayaquil. No quiero dejar de agradecer tanto cariño, tantos cuidados, y tanta cercanía. Gracias por todo el trabajo, el tiempo invertido, los sufrimientos y las incomprensiones que debieron sufrir para que todo lo programado salga adelante. Tantas idas y vueltas tienen sus recompensas y sus gracias escandidas. Todo sirve para nuetro crecimiento. Gracias, gracias, gracias... los llevo en mi corazón de hermano y pastor. Nos volveremos a ver en febrero cuando vaya a Guayaquil invitado por la Comunidad Carismática "Amigos de Jesús".