viernes, diciembre 26, 2008

Padre José Luis, predicando en Guayaquil, Ecuador

Lo primero que quise hacer al llegar a Guayaquil, fue encontrarme con el Señor Arzobispo de Guayaquil y presidente de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana, Mons. Antonio Arregui. Una buena ocasión para presentarles mis saludos, la carta de aval y los saludos de mi Arzobispo, el cardenal Bergoglio. Nos recibió en su despacho, en un clima cordial y cercano. Se interesó por los eventos programados y nos alentó a proclamar el Evangelio con creatividad y alegría. Se mostró contento de la obra que Dios está haciendo en este ministerio de itinerancia, nos impulsó y se comprometió a sostenernos y ayudarnos con su oración. Finalmente, dejó las puertas de la arquidiócesis abiertas para próximas visitas...Claro que volveremos!!!
Luego de visitar al Sr. Arzobispo, quisimos también visitar y conocer al Vicario de la Arquidiócesis. Fue un diálogo muy amable, donde el padre nos compartió algo de la vida arquidiocesana, su realidad, sus desafíos, sus alegrías y sus preocupaciones. Fue muy rico ese momento, ya que uno desea que a la hora de la predicación, el mensaje toque la vida de las personas y de toda la iglesia, nada mejor que un mensaje encarnado, que tenga que ver con las cosas concretas que se vive. Como predicador itinerante, es una alegría dejar un mensaje de aliento a cada iglesia particular que visitamos.
En pleno centro de la ciudad de Guayaquil, en la parroquia y convento de San Francisco, me invitaron a presidir y predicar en la Comunidad "Paz y Bien". Reinó un clima de alabanza y alegría de Dios. Muchos hermanos que venían por primera vez a una Misa Carismática...No se asustaron...jejeje...más bien se alegraron de encontrar un espacio en esta Iglesia que poco a poco se va renovando interiormente y reviviendo la alegría del Resucitado que nos dona su Espíritu, alma de esta Iglesia joven.
Gozo, gozo, gozo yo quería, pero lo buscaba donde no lo había. Pero vino Cristo, el dador de la vida, y me dió del gozo del que yo quería...
Qué bueno es el Señor!! cómo nos va llevando a distintas comunidades. Distintas realidades, distintos problemas, distintas necesidades, pero unidas por algo esencial: el deseo de escuchar la Buena Nueva. Aqui en un barrio alejado de las zonas céntricas de Guayaquil, en la Comunidad Nuestra Señora de Loreto.
En el día de la Virgen de Guadalupe, al finalizar la Misa en la Comunidad Carismática de Nuestra Señora de Loreto, nos volvimos a consagrar a María, bajo el nombre de la Guadalupana. Animó este momento la hermana Mónica de la Comunidad Carismática "Paz y Bien". La hermana Vichy, que es la animadora y responsable de la Comunidad de Loreto, estaba animando con la música. Gracias, Señor por regalar a tu iglesia tantos hermanos que ponen lo mejor de sí para que muchos te conozcan, amen y sigan.
Aqui, junto a los hermanos Vichy, Pepe y su Sra. esposa, frente a la hermosa plaza frente a la Catedral de Guayaquil. No quiero dejar de agradecer tanto cariño, tantos cuidados, y tanta cercanía. Gracias por todo el trabajo, el tiempo invertido, los sufrimientos y las incomprensiones que debieron sufrir para que todo lo programado salga adelante. Tantas idas y vueltas tienen sus recompensas y sus gracias escandidas. Todo sirve para nuetro crecimiento. Gracias, gracias, gracias... los llevo en mi corazón de hermano y pastor. Nos volveremos a ver en febrero cuando vaya a Guayaquil invitado por la Comunidad Carismática "Amigos de Jesús".

1 Comentarios:

fue una bendición oir en cali, las charlas del padre jose luis,llegan hasta lo más profundo del espiritu, llenandolo de fe, de esperanza y del espiritu santo-renace uno como catolico- volviendo a creer que no estamos solos en este mundo, corrompido por los mismos que Dios creó y bendijo cuando les dió vida,para amarnos,respetarnos y glorificarlo.

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