martes, junio 01, 2010

CARACTERÍSTICAS DE LOS GRUPOS DE ORACIÓN

Desde que el Señor me llamó a predicar de manera itinerante por muchos países, he notado que siempre los carismáticos nos quejamos de que muchas veces, los obispos y sacerdotes no apoyan los grupos, los eventos, los congresos y todo lo que tenga que ver con los carismáticos. Y creo que, en mucho, es nuestra propia culpa. Muchas veces, no siempre, hay mucho desorden en nuestras asambleas, somos muy celosos y peleadores, poco dispuestos al servicio, nos creemos los mejores de la Iglesia, creemos tener la exclusividad del Espíritu, somos exigentes con los sacerdotes y poco colaboradores con las necesidades pastorales de las parroquias y diócesis. Nos creemos tan iluminados que no nos aferramos a las enseñanzas de la Madre Iglesia, inventamos nuevas doctrinas y tenemos nuestro propio librito... Pareciera que cuanto más gritos, descontrol y locuras hay, más lindo y ungido está... Llevan predicadores y músicos que no enseñan nada y se la pasan gritando "aleluias" y "amen" sin dejar nada de formación y crecimiento. Nunca faltan los hermanos que están tan malitos de la cabeza que van a las asambleas para hacer su show personal, para que todos los vean y crean que están o endemoniados o en éxtasis...Hay gentes que viven echando espumas por la boca, o revolcándose por el suelo, esperan que haya alguien detrás de ellos para recién tirarse a fingir un descanso en el Espíritu. Y así podemos enumerar miles de fallas en nuestra manera de vivir la experiencia carismática. Ven? muchas veces tenemos nosotros mismos la culpa de la falta de acompañamiento o del rechazo de algunos miembros de la Iglesia, debemos hacer mea culpa. No es que no nos quieren, nos tienen miedo... No es que no nos quieren, les resultamos complicados y peligrosos... Animo, hay que comenzar a RENOVAR LA RENOVACIÓN!!!
Aquí les dejo un escrito sacado de la web de la Renovación Carismática de Cuba, sobre las características de un grupo de oración. Que lo disfruten y lo lleven a la práctica.
Los asesores y servidores no deben propiciar esas cosas, deben poner orden, amonestar, hacer corrección fraterna, enseñar más,



Él Grupo de Oración Carismático formado por personas que creen la promesa de Jesús:

"Donde hay dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos" (Mt. 18,20)

En las reuniones de oración lo primero que se descubre es la presencia de Jesús, su paz y su alegría. Poco a poco se va sintiendo la necesidad de mayor intimidad con El.

El grupo está formado por un número variable de personas y su composición puede ser heterogé- nea. La frecuencia de las reuniones es semanal y la duración de cada encuentro oscila entre una y dos horas.

La actitud de los participantes debe ser de apertura y docilidad al Espíritu Santo. Se pide su asistencia y existe la convicción de que Jesús realiza su promesa:

"Yo rogaré al Padre, y les dará otro abogado, que estará con ustedes para siempre: el Espíritu de verdad que permanece con ustedes, y está en

ustedes” (Jn.14,16-17). "Ese les

enseñará todo y les traerá a la memoria lo que yo les he dicho” (Jn. 14,26).

A continuación se describen, senci- llamente las características más comunes en la mayoría de las reuniones de oración y que son MANIFESTACIONES DE LA PRESENCIA Y DE LA ACCIÓN DEL ESPÍRITU EN SU PUEBLO.

Características

a) Oración “carismática”:

Sobre todo, por la presencia y actuación del Espíritu, dador de todo Carisma: El grupo y cada persona debe por tanto, estar abier- to al poder del Espíritu. Una perso- na y un grupo es realmente caris- mático cuando se está abierto y se es dócil al Espíritu Santo, no por tal o cual manifestación fuera de lo común.

Cada miem bro debe poner “con humildad” al servicio de sus herma- nos, el carisma que haya recibido del Señor. Son para provecho de la comunidad (aunque también redunden en bien espiritual del que es instrumento del Señor).

Orientaciones sobre los carismas.

1. Si en la comunidad no se mani- fiestan (después de cierto tiempo), los carismas del Espíritu, entonces: es probable que hayan trabas que los frenan; o no se tiene conocimiento acerca de los Carismas, ni se ha entendido el lugar que ocupan en el plan de Dios; “Dios quiere formar a su pueblo”. Para eso nos reúne.

Los carismas son la manifestación de que Dios está formando y edificando su pueblo (Ef. 2,20).

2. Es un error limitar los carismas a los enumerados por San Pablo en 1 Cor. 12, 7-11. Hay otros muchos. Hay otras listas de carismas: 1 Cor. 12, 28; Rom. 12, 6-8; Ef. 4, 11-12; 1 Pe. 4,10-11; y puede afirmarse que son tantos cuantas sean las necesidades de la Iglesia.

3. No se deben sobre-valorar de modo que se les dé la primacía sobre los “frutos del Espíritu”.

4. Ni se debe tener ansia de que aparezcan en los grupos nuevos, prematuramente, ni temer ayudar a que se manifiesten cuando el Espíritu los quiera suscitar.5. Se han de evitar dos extremos: el miedo infundado y hacer de ellos el centro del grupo de oración.

6. Hemos de estar sosegadamente cuidadosos de “discernirlos” y de que se usen debidamente conforme al plan de Dios.

b) Vivir un clima de Fe viva.

Es vi vir haciéndonos como niños- hijos, que le creen a su Padre cuanto ha prometido. (Rom. 8, 15- 17; Gál. 4,47).

Creyendo que siempre se da la presencia de Jesús vivo en medio del grupo, porque Él lo ha prometi- do. (Mt. 18,19-20).

Fe viva que nos lleva a abrirnos al Espíritu Santo, quien ora en la asamblea y en cada una de las personas (Rom. 8,26-27).

Por la relación fraterna entre los participantes (Gál.3, 26-29).

c) Alegría:

No es el contagio de unos exalta- dos, ni emocionalismo. No es una alegría externa, provocada por medios humanos. No es sólo el gozo de una sana amistad.

Es la alegría de lo que significa para nosotros Dios, Padre nuestro. Es la alegría de alabar al Padre; el gozo de su “presencia” cercana, intima, experimentada con fuerza en el amor que va transformando nuestras vidas.. Es el gozo “fruto del Espíritu” (Gal 5,22).

d) Paz

No es ausencia de problemas.

Es sosiego interior, reposo tranquilo en Dios, seguridad en Él. Es fruto del Espíritu Santo (Gál.5,22). Esta paz es signo de la presencia de Cristo que no sólo nos da paz, sino que Él mismo es nuestra paz (Ef.2,14).

e) Unidad:

Proviene de Cristo presente en la asamblea. El principal apoyo de las reuniones de oración son las palabras del Señor: “Donde dos o tres se reúnen en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos” (Mt.18,20).

Unidad por la conciencia de ser miembros del Cuerpo de Cristo (1 Cor. 12,12ss.).

Porque el amor y la unidad se desarrollan por la participación Eucarística (1 Cor. 12, 22-23).

Cada uno, sobre todo los servido- res, tienen la convicción de que a pesar de los fallos, es deber de todos y crecer en la unidad (Fil. 2, 3 ss.), cuya expresión concreta es la vivencia del amor.

f) Participación espontánea en la oración.

Fundamento bíblico y teológico. Las oraciones de Jesús al Padre son de una gran sencillez y espon- taneidad: Es el Hijo “amado” que se comunica con el Padre “querido” (Lc. 10,21; Jn. 11,41).

Dios nos ama como somos, nos acepta tal como nos ve, porque Él es bueno. Esto es experiencia diaria en la Renovación Carismática.

Por eso las palabras con que se ora son palabras que brotan a impulsos del Espíritu, desde la intimidad de la persona (Rom. 8,14-15).

¿Qué NO es la oración espontánea?

No es lanzar lo primero que se le ocurre, fuera lo que fuere. En esto debe darse discreción (y discerni- miento).

No es elaborar uno interiormente su oración primero, y decirla después en alta voz.

No es orar cuando otro lo está haciendo, ni siquiera orar, aunque sea con fervor, cuando se me ocurra. (debe darse un orden en todo, que es precisamente hacerlo cuando me toque mi turno).

No es “aislarse en la intimidad del corazón con el Señor”. Para eso hay otros momentos. Dejaría de ser oración comunitaria compartida si todos o la mayor parte tomaran esa actitud (Mt.6,6).

¿Qué ES la oración espontánea?

“Oración comunitaria donde cada uno, expresándose libremente, ayuda, sostiene y alimenta la oración de los demás” (S.S. Pablo Vl).

Nos expresamos ante El sin máscaras. Cada uno se expresa abiertamente para que nuestros hermanos se unan a ella en alaban- za y adoración, al Dios que todo lo merece. Es unirse, desde el interior, sencilla y fervorosamente a la oración que un hermano pronuncia. En la oración espontánea compartida se ha de evitar cuidado- samente el “formulismo; la rutina”... que crea cansancio, engendra

ineficacia, retrae de la asistencia...

Indicaciones prácticas para intervenir.

No hacerlo si no me siento en paz; si siento que mi deseo procede, principalmente, de un impulso natu- ral. Entonces pedir al Señor que me serene interiormente, que me intro- duzca en la escucha profunda de lo que se vive en la asamblea y de lo que vive en el fondo de mí.

Si me encuentro en paz interior y percibo la coherencia en mi ser interior entre lo que se vive en la reunión y lo que hay en mi corazón, y dentro de mí existe una “palabra” (para ser dicha) no dudar en manifestarla alabando, tal como se ofrece: sencillamente, aunque su formulación no sea perfecta.

Si dudo y no acierto a ver claro, puedo entonces escoger entre: abandono total al Señor, dejando la lucha interior. (Si es de Dios, volve- rá de nuevo y con fuerza, quizás mayor para expresar lo que hay en mi corazón), o puedo suplicar al Señor que otra persona diga lo que dudo expresar, si lo que vive en mí es para manifestarlo, en alabanza, al Señor.

g) Orden en la participación.

Ver la exhortación de San Pablo: (1 Cor. 14,33; 1 Cor. 14,40).

El grupo de oración es el lugar donde el amor de Dios puede trabajar para hacer de nosotros su pueblo elegido. El desorden se convierte en un obstáculo que bloquea la acción transformadora del Señor y perjudica la sana espontaneidad.

4. El Animador es una persona que anima al grupo, pero sobre todo, el que vela por el buen orden de la oración; que actúa para que el Espíritu no sea apagado o se obre desordenadamente, con una falsa pretensión de provenir del Espíritu. Quien realmente anima, desde dentro, es el Espíritu Santo.

5. Una tarea fundamental, delicada y no fácil de realizar es percibir lo que el Señor ha dicho a la asam- blea y, expresarlo antes de terminar la misma. El que dirige la reunión de oración ante todo es el que está a la escucha del Espíritu.

6. Todo lo enumerado se hará progresivamente. Nada peor que forzar las cosas. Lo fundamental es abrirse a la acción del Espíritu en fe y en generosidad.

3 Comentarios:

Me parece muy acertado recordar cómo debe ser un grupo de oración,no olvidar la línea que debe seguir porque a veces se olvida un poco,volver a poner orden a través de un encargado siempre abierto al Espíritu y poder ser entonces carismático, que pueda sanar mi vida para servir.Todas estas características de un grupo de oración me sirve mucho para corregir,con caridad, a mi propio ggrupo.Gracias.

Padre Jose Luis: extraordinaria su Reflexion de como deben ser los Grupos de Oracion e incluyo los Chats Carismaticos ya que siempre hay personitas que quieren ser mas importantes que Dios, y se les olvida a quien debemos darle todo el Honor y la Gloria que es nuestro amado Jesus.- Bendiciones y Paz y Bien.-

Maria Regina Timm Kehsler RCC Chile.-

Padre jose Luis qisiera preguntarle si para formar un grupo de oracion es necesario que sea integrado por un sacerdote.y si tiene que ser dentro del ambito de una parroquia...perdone mi ignorancia pero me gustaria poder formar o participar de un grupo de oracion.gracias

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