This is default featured post 1 title

Go to Blogger edit html and find these sentences.Now replace these sentences with your own descriptions.

This is default featured post 2 title

Go to Blogger edit html and find these sentences.Now replace these sentences with your own descriptions.

This is default featured post 3 title

Go to Blogger edit html and find these sentences.Now replace these sentences with your own descriptions.

This is default featured post 4 title

Go to Blogger edit html and find these sentences.Now replace these sentences with your own descriptions.

This is default featured post 5 title

Go to Blogger edit html and find these sentences.Now replace these sentences with your own descriptions.

This is default featured post 5 title

Go to Blogger edit html and find these sentences.Now replace these sentences with your own descriptions.

This is default featured post 5 title

Go to Blogger edit html and find these sentences.Now replace these sentences with your own descriptions.

lunes, junio 20, 2011

MISIÓN CARISMÁTICA EN ESPAÑA Y GIBRALTAR

Con gusto les comparto algunas fotos y comentarios de la misión que, gracias al Señor, pude realizar en España y en el territorio Britanico de Gibraltar. En España me han recibido los amados hermanos y amigos de Barcelona, Tortosa, Sevilla, Murcia, Almería y Málaga. Además he predicado en la Catedral de Gibraltar en ocasión de la novena de Pentecostés. Claro que uno que también por gracia de Dios ha predicado mucho por los paises de América Latina, se extraña de la poca cantidad de hermanos que asisten y lo acotado de la duración de las asambleas, pero eso no apaga el amor, la apertura y la docilidad al Espíritu Santo. Como predicador y pastor, me ha tocado adaptarme a la realidad europea. Los hermanos han sido cariñosos y muy cercanos, muy deseosos de conocer nuestra experiencia carismática latinoamericana. Me ha gustado mucho su gran crecimiento en la espiritualidad de la alabanza y la acción de gracias. Han manifestado mucho agradecimiento por llevar "aires nuevos" y se mostraban muy receptivos y necesitados de una predica alegre, testimonial, kerygmática.
Doy gracias a Dios por esta oportunidad increible de predicar. Le doy gracias porque sigue abriendo caminos de apostolado y sigue cumpliendo, contra viento y marea, sus promesas.







miércoles, junio 08, 2011

FELIZ PENTECOSTES 2011


Santa Teresa llama a nuestra alma un castillo interior, un palacio. En ese castillo, palacio o templo vive "El dulce huésped del alma": El Espíritu Santo.

¿Quién es el Espíritu Santo? Jesucristo le llama el Consolador. En nuestra alma vive el AMOR, vive allí de forma permanente, llegó a nuestra alma para quedarse. “¿No sabéis que sois templos de Dios y que el Espíritu Santo vive en vosotros?” decía San Pablo a los primeros cristianos. 

Su estancia en el castillo obedece a una tarea que debe realizar, se le ha encargado que haga de ti un santo ó una santa, un apóstol. Desde el primer momento de la entrada en tu alma, en el bautismo, se ha dedicado a trabajar a destajo, ha trabajado muchos años, se ha llevado muchos desengaños, porque hay que ver cómo nos hemos portado con Él.

Ha sufrido, posiblemente, el destierro, le hemos roto su obra maestra, como el niño malo que destruye de un puntapié el castillo que construye el niño bueno en la playa. Y sobre las ruinas de nosotros mismos ha vuelto a colocar otra vez piedra sobre piedra, con una paciencia y con un amor tan grandes que sólo porque es Dios los tiene. Él no desespera, más aún tiene abrigadas firmísimas esperanzas de acabar con su obra maestra contigo. Él sabe que puede aunque tú no seas mármol de Carrara, sólo necesita algo de colaboración de tu parte o por lo menos que no le estorbes..

Los medios:la gracia santificante, las gracias actuales, sus inspiraciones, dones y frutos.

¿Cuál es su estrategia? La describe muy bien un himno dedicado al Espíritu Santo. Seleccionaré algunas partes de este himno. 


Primero: El mejor consolador.

Consolando, secando lágrimas, arrancando los cardos y las ortigas del desaliento, tristeza y amargura. Uno de sus mejores oficios -lo sabe hacer muy bien- es consolar, por fortuna para nosotros que somos bastante llorones y necesitamos algo más que Kleenex para nuestros ratos de tristeza. El mejor Consolador, ya sabemos. Cuando lleguen los momentos más penosos en los que llorar es poco, cuando la crisis nos agarre por el cuello y nos patee, acudir a quien quiere y puede consolarnos.

Nosotros podemos decir: aquí me sorprende la realidad más radiante que vivimos los cristianos y, por tanto, adiós soledad, adiós tristeza, adiós lágrimas. Arrancarnos la tristeza peor, la de la separación de Dios, la de la infidelidad. Alegrarnos inmensamente de haber sido hechos hijos de Dios, alegrarnos de que nuestros nombres están escritos en el cielo, vivir con alegría diaria contagiosa, alegría en el dolor, en la enfermedad, alegría en las buenas y en las malas. Espíritu Santo, haznos apóstoles de la alegría, haznos vivir un cristianismo alegre, que vivamos con aire de resucitados, y que hagamos vivir a los otros así también.


Segundo: Dulce huésped del alma.

Es uno de los títulos más hermosos. No huésped inoportuno. Cuantos huéspedes con los que nosotros no quisiéramos encontrarnos, a los que les damos la vuelta. En el caso del Espíritu Santo es un dulce huésped, esperado con ansia, acogido con cariño, porque siempre trae buenas noticias, buenos regalos, dones; El mismo es el Don por excelencia.

¿Me alegro de tenerlo siempre conmigo, lo entristezco con mi desamor, le pido muchos regalos espirituales? Y ¿qué le doy yo: mi amor, mi fidelidad? ¿Le escucho dócilmente? ¿El himno "Ven, Espíritu Creador" es mi saludo mañanero, son las mañanitas al dulce huésped de mi alma? ¿Alguna vez se las he cantado? Recordemos la frase de San Pablo; "¿No sabéis que sois templos del Espíritu Santo? Él ora con nosotros y por nosotros. Vivo, por tanto, en la presencia del Espíritu Santo, gozo minuto a minuto de su compañía gratísima, y su gracia está siempre a mi disposición.


Tercero: Dulce refrigerio.

Cuando el bochorno arrecia y la lengua se reseca como ladrillo y el sudor empapa la ropa, una simple coca-cola fría, un ventilador oportuno, una alberca, solucionan el problema. Pero hay otros bochornos y calores interiores que requieren de otro refrigerio. Cuando se encrespan las pasiones, cuando el orgullo se revuelve como león herido, cuando la sensualidad con su baba venenosa quiere mancharel corazón y el alma, cuando la fiebre del mundo (placeres, dolce vita...) queman de ambición nuestro espíritu, llamar urgentemente al Espíritu Santo, para que nos brinde su dulce refrigerio y vuelvan las cosas a su lugar: El mundo allá y yo acá. 


Cuarto: Tregua en el duro trabajo

Ofreciendo descanso en el duro bregar de la vida. Una mañana de domingo en la casa con niños, un día en la oficina en que todo salió mal, cansa, erociona, desgasta, produce no rara vez frustración. Cuando uno de plano está agotado, abrumado por el trabajo los problemas y las preocupaciones, acudir sencillamente a quien es descanso en el trabajo, ¡Oh Espíritu Santo, desperdiciado tantas veces que gemimos bajo el peso del trabajo! ¡Oh jornaleros que teniendo la fuente a unos metros se mueren de sed! Dios es abismo de amor, torrente de felicidad, éxtasis de la vida, tenerlo tan cerca y morirse de hambre, la fuente a unos pasos y morirse de sed, la hoguera alumbrando en torno y morirse de frío, el amor cerca del corazón. Sólo unos pasos tenía que dar. Vivir cerca de la luz, y morir en el túnel de las tinieblas.


Quinto: Brisa en las horas de fuego

Siendo frescura en medio del calor. Un vaso de agua fría en un día de verano, la sombra de un árbol en el campo abrasado, una brisa fresca, una fuente fría junto al camino polvoriento, cuanto se agradecen. En la vida no podemos estar luchando todo el tiempo, somos humanos y necesitamos de tanto en tanto de un respiro. El Espíritu Santo es el agua fria, es la sombra, la brisa fresca y nuestra fuente de agua viva junto al camino de la vida.


Sexto: Gozo que enjuga las lágrimas

Consolando en la aflicción. Buena falta nos hace: lloramos como niños chicos por cualquier cosa. Llorar equivale a desanimarnos, a perder el entusiasmo por nuestra vocación cristiana y humana, a querer volver atrás. Para esos momentos malos, en que podemos reaccionar como niños caprichosos, acudir a quien es el consuelo en la aflicción.

Se le atribuye al Espíritu Santo casi un oficio de madre. El sufrimiento se encuentra en la vida de todos . Cuando se le espera y cuando no. Por ello necesitamos la presencia del Espíritu Santo .

Posteriormente, el himno al que nos estamos refiriendo añade una serie de peticiones al Espíritu Santo.


Séptimo: Lava lo que está manchado

Lava lo que está manchado: mi alma llena de arrugas, mi corazón manchado de afectos desordenados, mi pequeño mundo lleno de cosas humanas, de tierra, de lodo; mi mente y mis sentidos a veces tan vacíos de Dios y tan llenos de mis pasiones desordenadas. Lava sobre todo la conciencia de todo pecado e imperfección, de las salpicaduras del mundo, de las manchas de pasiones, del barro de los malos pensamientos. Lava y purifica nuestra intención en el obrar, que a veces se tiñe de negras aficiones: el egoísmo, vanidad, respeto humano son manchas grasientas que requieren de un eficaz blanqueador. Necesitamos que des una limpiadita a nuestras virtudes.


Octavo: Riega el desierto del alma

Somos raíz de tierra árida, árbol que crece en la estepa. ¿Han visto ustedes los árboles que crecen en las orillas de los ríos? ¡Qué diferencia! Siempre están verdes. Decía el poeta Antonio Machado estas hermosas palabras: “Al olmo viejo, hendido por el rayo y en su mitad podrido, con las lluvias de abril y el sol de mayo, algunas hojas verdes le han salido".

A base de agua los judíos han hecho florecer el desierto del Sinaí. Tú puedes, Espíritu Santo, hacer florecer mi desierto, esa estepa en que a penas los cardos y las jaras crecen. Y entonces crecerán virtudes, crecerán buenas obras en mi alma.


Noveno: Sana el corazón enfermo.

Médico de todas las enfermedades, médico de las enfermedades que he tenido y que ahora sufro, médico a domicilio.
Señor, si quieres, puedes curarme la lepra, el cáncer, el sida, la cangrena, la parálisis espiritual, las fiebres reumáticas, el escorbuto. ¿Cuál es mi enfermedad? Escuchemos en seguida la frase de mando: ¡Levántate y anda! Médico de las almas, que sabes la enfermedad y conoces la medicina, ¿cuál es mi enfermedad y mi mal? ¡Dímelo!.. Y proporciona el remedio que Tú sabes y yo no quiero aceptar a veces; cúrame antes de que la enfermedad me cause la muerte, cúrame las heridas que mi orgullo, sensualidad y egoísmo me abren a diario, las heridas de mis pecados antiguos y de mis pecados de hoy.


Décimo: Doma el Espíritu indómito.

Dobla mi orgullo, ablanda mi cabeza dura y mi duro corazón; si es de piedra, hazlo de carne; hazme bajar la cabeza ante la obediencia y dar el brazo a torcer. Hazme duro para conmigo mismo, que no acepte flojedades, medias tintas, fariseísmos, pero hazme blando con los demás, como un pedazo de pan que dé alimento a todos los que se crucen en mi camino; hazme, Señor, instrumento de paz, como te pedía Francisco de Asís: "Donde haya odio, ponga yo tu amor, donde haya injurias, perdón".


Once: Calienta lo que está frío.

A veces somos témpanos flotantes, corazones en frigorífico, que nos se derriten con las grandes motivaciones del amor de Cristo, el celo por la salvación de las almas, la vocación a la misión. Te pido un amor apasionado, pasión por la misión.


Doce : Endereza lo que está torcido

¿Cuántos criterios en mi vida andan torcidos? Enderézalos endereza los malos hábitos, por ejemplo, el hábito de pensar mal, el hábito tan arraigado de murmurar de mis hermanos, el hábito terrible de la ociosidad, del no hacer nada, el hábito que mata la oración, la rutina, el hábito de la pereza, el hábito que empequeñece mis fuerzas con la pusilanimidad, la timidez. Quiero dejarte el timón de mi vida, de mi barca, y quiero remar con todas las fuerzas de mis brazos. 

Para concluir, demos un repaso a los deberes que tenemos con este ilustre huésped: En primer lugar, tomarlo en cuenta, hacerle caso, no dejarlo solo, ignorado abandonado. Porque dejamos abandonado el Amor.

En segundo lugar: Gratitud: le debemos tanto. La ingratitud es cardo que crece en los corazones pero sobre todo en los corazones de los cristianos, por el simple hecho de haber recibido demasiadas cosas de Dios.

En tercer lugar: Amor. Debería ser fácil amar al AMOR, enamorarse del que nos ama infinitamente a cada uno de nosotros. Antes de pedirnos que le amemos con todo el corazón, con toda el alma, con toda la mente y todas las fuerzas, antes nos ha dicho Él: "Te amé con un amor eterno". 

En cuarto lugar: Docilidad y colaboración. Para ser santos debemos dejarnos guiar y obedecer al capitán del barco. 

En quinto lugar: Cuando menos no estorbarle, dejarle trabajar en nosotros. “Hoy, si escucháis su voz, no endurezcáis el corazón”.

sábado, mayo 21, 2011

DESENMASCARANDO LA MENTIRA DE LA NEW AGE O NUEVA ERA.

Ojo Católicos, mucho cuidado Carismático, no todo lo que brilla es oro. debes tener mucho cuidado de caer o que alguien cercano a ti se deje engañar por la mentira de la Nueva Era. Suele presentarte de manera atractiva, pero es anticristiana y sumamente peligrosa. Te animo a que leas este artículo y estés advertido. La New Age -el ´sida del espíritu´ como lo han calificado algunos autores- no se presenta propiamente como una religión sino que busca ponerse por sobre las religiones, por sobre ´la división que significan los diversos credos´, para profesar el culto de la unidad, de la unidad por la unidad.
En ese clima, se habla de ´técnicas de oración´, de un ´desarrollo crístico´, de potencializar las ´dimensiones espirituales´ del hombre, de un cosmos donde la ´Ley suprema es la Ley del Amor´... Además, en nuestro país sus difusores más fervorosos se manifiestan públicamente y sin ningún reparo como católicos, y se alude reiteradamente a figuras culturalmente distintivas de lo católico como la Madre Teresa de Calcuta o el mismo Santo Padre.
Todo esto provoca en los cristianos, confusión e interrogantes: ¿La Nueva Era es católica?, ¿Puede un católico, permaneciendo fiel a su fe, ´creer´ en los extraterrestres, las flores de Bach o la ecología? Si la respuesta fuera afirmativa, ¿puede, en consecuencia, creer en la reencarnación, acudir a la invocación de entidades misteriosas, y adorar a la diosa Gaia?
Como estos, muchos otros interrogantes aparecen a diario y exigen del cristiano maduro claridad de conceptos y discernimiento; la extensión de este artículo sólo nos permite una primera y sencilla aproximación -a partir del texto del Catecismo aprobado por S.S. Juan Pablo II el pasado 11 de octubre- a las cuestiones que por su recurrencia y relación directa al núcleo de la fe cristiana, aparecen como más importantes.
Al margen de una multitud de elementos que requieren un discernimiento para ver hasta dónde pueden ser rescatables, hay en el núcleo doctrinal de la Nueva Era, una cosmovisión y un concepto de Dios y su obra que son absolutamente incompatibles con la fe cristiana y por lo tanto inaceptables para un fiel católico y que pueden sintetizarse en los puntos que se formulan y esclarecen a continuación:
I. Dios no es una fuerza o energía informe e impersonal de una trascendencia diluida, sino un Ser personal que conoce, quiere, ama, guía, enseña y entra en diálogo permanente con los hombres.


"A su pueblo Israel Dios, se reveló dándole a conocer su Nombre. El nombre expresa la esencia, la identidad de la persona y el sentido de su vida. Dios tiene un nombre. No es una fuerza anónima. Comunicar su nombre es darse a conocer a los otros. Es, en cierta manera, comunicarse a sí mismo haciéndose accesible, capaz de ser más íntimamente conocido y de ser invocado personalmente."

II. El cosmos, no ha ´emanado´ del ser divino, sino que ha sido creado de la nada por el Dios personal que crea por un acto de puro amor y con entera libertad.


"Creemos que Dios creó el mundo según su sabiduría (cf. Sb 9,9). Este no es producto de una necesidad cualquiera, de un destino ciego o del azar. Creemos que procede de la voluntad libre de Dios que ha querido hacer participar a las criaturas de su ser, de su sabiduría y de su bondad: ´Porque tú has creado todas las cosas; por tu voluntad lo que no existía fue creado´ (Ap 4,11). ´¡Cuán numerosas son tus obras, Señor! Todas las has hecho con sabiduría´ (Sl 104,24). ´Bueno es el Señor para con todos, y sus ternuras sobre todas sus obras´ (Sl 145,9).
"Creemos que Dios no necesita nada preexistente ni ninguna ayuda para crear. La creación tampoco es una emanación necesaria de la sustancia divina. Dios crea libremente ´de la nada´.
"¿Qué tendría de extraordinario si Dios hubiera sacado el mundo de una materia preexistente? Un artífice humano, cuando se le da un material, hace de él todo lo que quiere. Mientras que el poder de Dios se muestra precisamente cuando parte de la nada para hacer todo lo que quiere (S. Teófilo de Antioquía, Autol. 2,4)"

III. Ese cosmos, no es una parte del Ser divino (panteísmo), sino que Dios es trascendente y realmente distinto de su creatura.


"Dios es infinitamente más grande que todas sus obras (cf. Si 43,28): ´Su majestad es más alta que los cielos´ (Sl 8,2), ´su grandeza no tiene medida´ (Sl 145,3). Pero porque es el Creador soberano y libre, causa primera de todo lo que existe, está presente en lo más íntimo de sus criaturas: ´En Él vivimos, nos movemos y existimos´ (Hch 17,28). Según las palabras de S. Agustín, Dios es ´superior summo meo et interior intimo meo´ (´Dios está por encima de lo más alto que hay en mí y está en lo más hondo de mi intimidad´, Conf. 3,6,11).

IV. En consecuencia, el universo no es en sí mismo adorable y autosuficiente, sino que las creaturas son dependientes de su Creador, el Único necesario.


"El mundo y el hombre atestiguan que no tienen en ellos mismos ni su primer principio ni su fin último, sino que participan de Aquel que es el Ser en sí sin origen y sin fin. Así, por estas diversas ´vías´, el hombre puede acceder al conocimiento de la existencia de una realidad que es la causa primera y el fin último de todo, ´y que todos llaman Dios´ (S. Tomás de A., s. th. 1,2,3)"

V. El alma del hombre no es una chispa de la divinidad, algo de Dios alojado en el hombre, sino que este es una persona (cuerpo y alma) creada por Dios, distinta de Él, no divino sino llamada a una vocación divina no por derecho propio, sino por gracia.

"La persona humana, creada a imagen de Dios, es un ser a la vez corporal y espiritual. El relato bíblico expresa esta realidad con un lenguaje simbólico cuando afirma que ´Dios formó al hombre con polvo del suelo e insufló en sus narices aliento de vida y resultó el hombre un ser viviente´ (Gn 2,7). Por tanto, el hombre en su totalidad es querido por Dios."
"De todas las criaturas visibles sólo el hombre es ´capaz de conocer y amar a su Creador´; es la ´única criatura en la tierra a la que Dios ha amado por sí misma´; sólo él está llamado a participar, por el conocimiento y el amor, en la vida de Dios. Para este fin ha sido creado y ésta es la razón fundamental de su dignidad:
´¿Qué cosa, o quién, fue el motivo de que establecieras al hombre en semejante dignidad? Ciertamente, nada que no fuera el amor inextinguible con el que contemplaste a tu criatura en ti mismo y te dejaste cautivar de amor por ella. Por amor lo creaste, por amor le diste un ser capaz de gustar tu Bien eterno (S. Catalina de Siena, Diálogo 4,13).´"

VI. El alma de la persona humana no se halla sometida a un proceso evolutivo a través del tiempo y del espacio (karma) que se realiza mediante sucesivas reencarnaciones que tendrían como objetivo final la autodivinización; sino que cada hombre será juzgado por Dios al final de su vida presente, en atención a sus opciones libres, y podrá ser llamado a la gloria de los hijos de Dios por pura Misericordia divina.


"La muerte es el fin de la peregrinación terrena del hombre, del tiempo de gracia y de misericordia que Dios le ofrece para realizar su vida terrena según el designio divino y para decidir su último destino. Cuando ha tenido fin ´el único curso de nuestra vida terrena´, ya no volveremos a otras vidas terrenas. ´Está establecido que los hombres mueran una sola vez´ (Hb 9,27). No hay ´reencarnación después de la muerte´.

"La muerte pone fin a la vida del hombre como tiempo abierto a la aceptación o rechazo de la gracia divina manifestada en Cristo (cf. 2Tm 1,9-10). El Nuevo Testamento habla del juicio principalmente en la perspectiva del encuentro final con Cristo en su segunda venida; pero también asegura reiteradamente la existencia de la retribución inmediata después de la muerte de cada uno como consecuencia de sus obras y de su fe. La parábola del pobre Lázaro (cf. Lc 16,22) y la palabra de Cristo en la Cruz al buen ladrón (cf. Lc 23,43), así como otros textos del Nuevo Testamento (cf. 2Co 5,8; Flp 1,23; Hb 9,27; 12,23) hablan de un último destino del alma (cf. Mt 16,26) que puede ser diferente para unos y para otros."

VII. La persona de Jesús de Galilea, no ha sido una manifestación más de la ´conciencia crística´ semejante a Buda, Mahoma, Gahndi, etc.. Afirmaciones de este tenor implican negar la originalidad de la Encarnación y rechazar la afirmación central de la fe cristiana, a saber, que Jesús de Nazareth, nacido de María siempre Virgen, es el Hijo de Dios, verdadero Dios y verdadero hombre.

"La fe en la verdadera encarnación del Hijo de Dios es el signo distintivo de la fe cristiana: ´Podréis conocer en esto el Espíritu de Dios: todo espíritu que confiesa a Jesucristo, venido en carne, es de Dios´ (1Jn 4,2). Esa es la alegre convicción de la Iglesia desde sus comienzos cuando canta ´el gran misterio de la piedad´: ´Él ha sido manifestado en la carne´.
"El acontecimiento único y totalmente singular de la Encarnación del Hijo de Dios no significa que Jesucristo sea en parte Dios y en parte hombre, ni que sea el resultado de una mezcla confusa entre lo divino y lo humano. Él se hizo verdaderamente hombre sin dejar de ser verdaderamente Dios. Jesucristo es verdadero Dios y verdadero hombre."

Es necesario además tener en cuenta que hay prácticas propias de la Nueva Era, que no pueden ser suscriptas por un cristiano bajo ningún concepto, entre otras:

el ´channeling´ o invocación de espíritus, sean éstos de ´maestros ascendidos´, extraterrestres o difuntos.

las diversas ´mancias´ o artes adivinatorias de cualquier tipo.
la aceptación de mensajes de los tales ´maestros´ como verdades reveladas y parámetro para la interpretación de la fe de la Iglesia y de las Sagradas Escrituras.
la práctica de ´trabajos´ o ritos generalmente originados en la magia negra, los rituales esotéricos o las religiones paganas, y cuyo fin es obrar la ´pureza´ espiritual, obtener algún beneficio o forzar la voluntad de terceros.

"Dios puede revelar el porvenir a sus profetas o a otros santos. Sin embargo, la actitud cristiana justa consiste en entregarse con confianza en las manos de la providencia en lo que se refiere al futuro y en abandonar toda curiosidad malsana al respecto...

"Todas las formas de adivinación deben rechazarse: el recurso a Satán o a los demonios, la evocación de los muertos, y otras prácticas que equivocadamente se supone ´desvelan´ el porvenir (cf. Dt 18,10; Jr 29,8). La consulta de horóscopos, la astrología, la quiromancia, la interpretación de presagios y de suertes, los fenómenos de visión, el recurso a ´mediums´ encierran una voluntad de poder sobre el tiempo, la historia y, finalmente, los hombres, a la vez que un deseo de granjearse la protección de poderes ocultos. Están en contradicción con el honor y el respeto, mezclados de temor amoroso, que debemos solamente a Dios.

"Todas las prácticas de magia o de hechicería mediante las que se pretende domesticar potencias ocultas para ponerlas a su servicio y obtener un poder sobrenatural sobre el prójimo -aunque sea para procurar la salud-, son gravemente contrarias a la virtud de la religión. Estas prácticas son más condenables aún cuando van acompañadas de una intención de dañar a otro, recurran o no a la intervención de los demonios. Llevar amuletos es también reprensible. El espiritismo implica con frecuencia prácticas adivinatorias o mágicas. Por eso la Iglesia advierte a los fieles que se guarden de él. El recurso a las medicinas llamadas tradicionales no legitima ni la invocación de las potencias malignas, ni la explotación de la credulidad del prójimo."

¿Qué dice la Iglesia sobre la NUEVA ERA?

Hermanos amados que visitan está página de Tu Comunidad Carismática On line. Aquí les dejo para la lectura personal y grupal, para la oración y el crecimiento, este artículo salido de la agencia Zenit, de marzo del 2004, que hace referencia a la mirada que tiene la Iglesia Católica sobre este fenómeno peudo religioso y sumemente peligrosa que se dió en llamar "Nueva era" o en su térmirno en inglés "New Age". Espero les sirva de ayuda para abrir los ojos y tener cuidado porque hay muchos católicos y carismáticos qse están dejando engañar por esta corriente anticristiana y sincretista.

Ante la «Nueva Era» hay que presentar a Jesucristo, vivo y resucitado entre nosotros
Entrevista con el padre Paolo Scarafoni, de la Academia Pontificia de Teología

ROMA, lunes, 1 marzo 2004 (ZENIT.org).- Un ansia de espiritualidad y buenas dosis de angustia llevan incluso a católicos a la «Nueva Era», un fenómeno que la Iglesia puede afrontar presentando a Jesucristo, «vivo y resucitado», «cuya persona tiene una fascinación superior a cualquier otro» y que «llena de sentido la vida», constata el padre Paolo Scarafoni lc, miembro de la Academia Pontificia de Teología.

El sacerdote intervino el viernes pasado en la videoconferencia mundial «La Iglesia, New Age [Nueva Era] y las sectas» organizada por la Congregación vaticana para el Clero (www.clerus.org).

«Como ha revelado también el cardenal George Cottier, la “Nueva Era” no considera el pecado original y tiende a no considerar el pecado del hombre y, por lo tanto, a no responsabilizar al hombre de sus acciones», explicó el padre Scarafoni --rector del Ateneo Pontificio «Regina Apostolorum»-- en esta entrevista concedida a Zenit.

«Además, la “Nueva Era” se alimenta de la psicología de Jung, cuya aproximación es claramente anticristiana», advirtió.

Aunque se define «nueva», en realidad muchas de las ideas de la «Nueva Era» «derivan de antiguas religiones y culturas. Lo que es auténticamente nuevo es la búsqueda consciente de una alternativa a la cultura occidental y a sus raíces judeo-cristianas», prosigue el padre Scarafoni remitiéndose al documento de los Consejos Pontificios para la Cultura y el Diálogo Interreligioso «Jesucristo, portador de agua viva. Una reflexión cristiana sobre la Nueva Era».

--¿Cómo se explica el éxito de la «Nueva Era» incluso entre cristianos y católicos?
--P. Paolo Scarafoni: Depende al menos de tres elementos. Un elemento esencial en la naturaleza humana: el ansia de espiritualidad y de oración; un elemento existencial: el deseo de salir de la angustia que muchos experimentan en la sociedad actual de Occidente, la cual no garantiza una estabilidad ni un futuro; y un elemento psicológico, esto es, la propuesta de una espiritualidad que brota del encuentro entre cultura esotérica y psicología para verificar la transformación y la paz obtenida a través de técnicas.

--¿Cómo propone la «Nueva Era» la paz huyendo de la división y la angustia de la cultura occidental?

--P. Paolo Scarafoni: De diversas formas, todas lejos de la experiencia cristiana. La moda de los viajes a la India; la búsqueda de experiencias místicas; la experiencia de las drogas que producen estados de conciencia que permitirían percibir la unidad de la realidad; la «mística sexual», que permitiría relaciones profundamente amorosas solamente tras la plena liberación de los tabúes sexuales; el recurso a las tradiciones esotéricas (gnosticismo, alquimia, astrología, magia, espiritismo, brujería, religiones orientadas al misterio); el satanismo y las ciencias ocultas. La cristaloterapia está muy difundida.

Algunos libros de «Nueva Era» sostienen que los cristales tendrían una inteligencia oculta capaz de influir en nuestra vida, y enseñan a entrar en contacto con su supuesto poder.
--Los seguidores de la Nueva Era hablan frecuentemente de los ángeles...
--P. Paolo Scarafoni: Hay una auténtica fijación por los ángeles, que los seguidores de Acuario ven por todas partes. Pero sus ángeles no tienen nada en común con los cristianos. Tienen extraños nombres y poderes similares a los de los talismanes y amuletos. A ellos se suman muchas otras figuras populares de la Nueva Era, como los «espíritus guía» y «entidades» variadas.
--Paz y felicidad son los sentimientos que propone la Nueva Era...
--P. Paolo Scarafoni: Es cierto, pero se trata de aspiraciones cuya forma de consecución va contra la Iglesia católica. Las conclusiones compartidas por estas y otras formas de búsqueda de la paz y de la felicidad son: la necesidad de abolición de verdades y dogmas que rompen y dividen la visión de la realidad, y el refugio en la intuición y en lo irracional misterioso; la necesidad de supresión de iglesias o formas de organización estable de las religiones, especialmente de la jerarquía de la Iglesia católica; la búsqueda de una nueva mística accesible a todos.

--¿En qué consiste la nueva mística que ellos proponen?
--P. Paolo Scarafoni: La nueva mística, practicada también por muchos católicos, se nutre de las más variadas tradiciones de oración, especialmente orientales; rechaza la visión de Dios trascendente, separado y lejano de nosotros. Prevé una purificación interior, signos y prodigios, una fase de vacío interior y, por fin, la llegada al encuentro con «uno mismo», el verdadero uno mismo, que es una sola cosa con Dios, con el universo y con todo aquello que existe.

--¿Cómo piensa afrontar la Iglesia el desafío lanzado por este movimiento?

--P. Paolo Scarafoni: Los principios pastorales para afrontar el fenómeno de la Nueva Era son: la presentación confiada de la relación entre fe y razón; la escuela de oración cristiana y de participación viva en los sacramentos, acudiendo también a la gran tradición del patrimonio cristiano; la presentación de Jesucristo, vivo y resucitado y actualmente en comunicación con nosotros, cuya persona tiene una fascinación superior a cualquier otro y cuya presencia llena de sentido la vida de cada hombre; la visión del mundo como creación que es amada por Dios, creador, y que es llevada por Él a su plenitud.

miércoles, marzo 30, 2011

SEMANA SANTA 2011, EN BUENOS AIRES.

La Arquidiócesis de Buenos Aires dio a conocer el programa de las principales celebraciones de Semana Santa y puso a disposición de quienes lo deseen, el afiche publicitario.


Este año el afiche tiene la imagen del rostro de Cristo Crucificado con la frase “Nos diste la Vida” (Foto).

Algunas de las principales celebraciones de la Semana Santa 2011 en la arquidiócesis porteña serán la procesión y misa de Ramos y el tradicional Vía Crucis.

La procesión se realizará el sábado 16 de abril a las 16, desde el santuario de San Cayetano, de Liniers, y la plaza Once, hasta la basílica San José de Flores donde el arzobispo, cardenal Jorge Mario Bergoglio, presdirá la misa.

El Vía Crucis se llevará a cabo el viernes 22 de abril a las 20.30, desde el Congreso de la Nación hasta la Plaza de Mayo, por la Avenida de Mayo.

¿QUÉ ES LA SANACIÓN INTERIOR? 7 PASOS PARA LOGRARLA.

La sanidad interior o sanidad del alma es el proceso mediante el cual el individuo es liberado de ataduras que le impiden gozar de su nueva vida en Cristo y tener una plena realización como cristiano bíblico y como individuo.

La obra redentora de Jesús.
La obra redentora de Jesús ofrece mucho mas que solamente el perdón; ofrece también la redención integral y total del individuo en su Espíritu, Alma y Cuerpo. Siendo el hombre un ser tripartido (tres partes) tiene necesidades en cada una de esas áreas, pero en Jesucristo hay provisión para cada una de ellas.

Isaías 53,4-6, 11.

“Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados. Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Yahve cargó en él el pecado de todos nosotros.”. “11 Verá el fruto de la aflicción de su alma, y quedará satisfecho; por su conocimiento justificará mi siervo justo a muchos, y llevará las iniquidades de ellos”.

LA MENTE O EL ALMA
1) Nuestra mente o alma tiene 3 niveles, el conciente, el subconsciente y el inconciente.

A. El conciente es todo conocimiento o pensamiento, que sabemos con claridad. A este nivel opera el carácter social.

B. El subconsciente es el reino de oposición a la razón. Aquí opera sentimientos y deseos egoístas.

C. El inconciente es el reino de los pensamientos descontrolados.


2) Nada se olvida. Nuestra mente es como una grabadora.

3) Heridas que permanecen sin sanar, afectan nuestra conciencia, cambian, controlan nuestro carácter y permanecen hasta que tomamos acción para eliminarla.

El Orden de Dios para el hombre.
El orden que Dios ha dado al hombre para que se gobierne a si mismo, es que su espíritu debe gobernar sobre su alma (emociones, mente y voluntad) y sobre su cuerpo. Sin embargo a causa de heridas sufridas en nuestro interior, este orden se pierde en varias formas:

Debido al pecado (heridas), el cuerpo gobierna al hombre, quedando sujetas el alma y el espíritu (Gálatas 5,16-17). Ver 2 Timoteo 1,7. “7 Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio”.

¿En que consiste la sanidad interior?
La sanidad interior esta relacionada con el individuo y su pasado. En la vida emocional no hay espacio ni tiempo, lo que afecto al individuo en el pasado (niñez, adolescencia, adultez) tiene vigencia en el presente y futuro.

Ver Isaías 53:3-5
“3 Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos. 4 Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. 5 Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados”.

Cristo lo hizo posible porque:
Jesucristo es el mismo ayer, hoy y por los siglos (Hebreos 13,8); El puede ir al al pasado de una persona y sanarle hoy.
El conoce nuestra vida y las experiencias de nuestro pasado. Solo El puede ir a los momentos dolorosos del pasado y poner su ungüento sanador (Isaías 53,4).
La sanidad interior es la presencia de Cristo sanando esas heridas internas que nos afectan.
La persona solamente tiene que apropiarse de las promesas de Dios para poder ser sanada (Jeremías 30,17; 33,6; Salmos 143,11-12).

III. Efectos que tienen las experiencias dolorosas y traumáticas en nuestra vida.

Somos el producto de todas las experiencias de nuestra vida. Nuestras experiencias pasadas determinan nuestras relaciones a las situaciones presentes. Si hubo heridas en el pasado, estas distorsionan lo que percibimos en el presente. En la medida en que reaccionamos a un simple problema de manera muy violenta, depresiva, etc. Podemos sacar la conclusión de que no respondemos normalmente a las situaciones actuales porque hay ataduras en nuestra vida.


¿Cómo vienen y cuales son las fuentes más comunes de heridas a nuestra vida?
Las necesidades emocionales básicas en el hombre se satisfacen por medio del amor y la comunicación. El rechazo provoca que el individuo no pueda recibir amor, seguridad, aceptación e identidad. El rechazo es una herida profunda que causa destrucción en el individuo. Las fuentes más comunes se dan a continuación:

A- Antes de nacer:
-Rechazo en el feto a causa de embarazo no deseado.
-Sexo no deseado
-Embarazo no planificado por la pareja; en medio de conflictos matrimoniales; por sexo prematrimonial o como resultado de una violación.
-Enfermedades físicas de la madre. (niño nace enfermo).

B- En la niñez:
-Falta de cuidado y atención en la infancia y en la niñez.
-Comparación entre hermanos, que produce rivalidad o discordia.
-Sarcasmo, frases groseras o hirientes.
-Apodos o burlas por limitaciones o fracasos. Expresiones tales como: orejón, panzón, etc. Que produce temor al fracaso, inadecuación, etc.
-Golpes, maltratos, brusquedad en el trato (ojo, no es que se corrija y/o discipline).
-Falta de interés en sus necesidades de ser escuchado, protegido, ayudado en sus tareas, provisto, etc.
-Abuso e imposición de trabajos y normas severas.
-Falta de amor expresado en ternura, caricias, alabanzas, etc.
-Falta de comunicación e interés, pasividad e indiferencia en las relaciones.
-Hijos adoptados.
-Sobreprotección; subestimación del niño en sus capacidades, fuerza física, etc.
-Excesiva dominación.
-Maltrato, abandono, escándalos, etc. Por parte de padres alcohólicos o drogadictos.
-Padres que han sufrido rechazo y que están incapacitados de dar y recibir amor.
-Critica, juicio, etc.
-Substitución de regalos por amor.
-Falta de hogar.
-Hogares destruidos.

C- En la adolescencia:
-Padres que establecen metas falsas o injustas.
-Relaciones paternas defectuosas.
-Malas relaciones familiares.
-Malas relaciones con compañeros.
-Amistades quebrantadas; sentirse defraudado o abandonado por aquel que consideraba amigo.
-Falta de logros.
-Abuso
-Ser excluidos de grupos; sentimientos de burla, menosprecio, incomprensión.

D- En el Matrimonio:
-Conflictos entre la pareja.
-Infidelidad de una o ambas partes.
-Maltrato, falta de respeto, palabras hirientes, insultos, ofensas, falta de confianza.
-Un cónyuge alcohólico, drogadicto, o con cualquier vicio (pornografía, agresor sexual, criminal).
-Menosprecio.
-Separación o Divorcio.
-Abuso físico, sexual o emocional.

E- En la sociedad en general.
-Falta de aceptación
-Comentarios crueles de compañeros y amigos
-Grupos que lo excluyeron (en la escuela, el colegio, trabajo, iglesia)
-Malos tratos.
-Competencia cruel y desleal.
-Amistades destruidas.
-Fraude y/o quebrantamiento de un noviazgo.

¿Cuáles son los resultados de estas heridas?

A-Las heridas nos atan.
-las heridas nos atan al que nos ha herido.
-a la amargura producida por el golpe.
-de manera que no podemos dar ni recibir amor.

B-Las heridas producen amargura en nosotros.

-Se manifiestan a través de: nuestra conversación; la vemos en nuestra acciones; la revelamos en nuestras actitudes; causa trastornos en nuestra salud física.
-La amargura forma paredes que nos aíslan de otros por:
temor de recibir nuevas heridas; el temor y desconfianza hacia la gente; el temor de nuestras heridas; el temor y desconfianza hacia la gente; el temor de que nuestras heridas interiores y nuestras debilidades salgan al descubierto; soledad.
-la amargura trae como resultado el rompimiento de relaciones: Apartamos gente de nuestra vida; tenemos una actitud muy critica para con otros.

C-Las heridas causan relaciones rotas.
-Las relaciones rotas causan “ceguera en las relaciones” ya que no nos permiten: Actuar con sabiduría; vernos a nosotros mismos con la perspectiva correcta y como Dios nos ve; ver a otros como son en realidad, con sus fortalezas y debilidades, con sus necesidades.
-Las relaciones rotas causan insensibilidad: Solo pensamos en satisfacer nuestros deseos egoístas; no nos preocupamos sinceramente por las necesidades de los demás.

III. Preparación para recibir sanidad interior.
En una ministración de sanidad interior es necesario identificar las áreas de necesidad que tiene la persona.
Entender su necesidad de sanidad interior y enfrentar sus heridas.
*En muchos casos encontramos que el individuo tiene un alto grado de engaño mental; el asume lo siguiente: “Estas experiencias me afectaron pero solo en el pasado; ya pasaron y yo ya perdone”. La persona debe reconocer que aun cuando es cierto que estas experiencias están en el pasado, en realidad siguen teniendo resultados dañinos sobre su vida en el presente.
*Aunque no sea fácil, el individuo debe enfrentarse con la verdad en la relación a las experiencias que han vivido y deberá reconocer su necesidad de ser sanado.
*Esto implica caminar por el sendero de su pasado y tomar conciencia de toda experiencia de rechazo, sufrimiento y pecado que le ha dejado emocionalmente fragmentado.
*Esto implica que el individuo debe: Reconocer lo que nunca ha reconocido; aceptar lo que nunca ha aceptado; confesar lo que nunca ha confesado.

Proverbios 28,13-14

“13 El que encubre sus pecados no prosperará; Mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia. 14 Bienaventurado el hombre que siempre teme a Dios; Mas el que endurece su corazón caerá en el mal”.

Entender su necesidad de perdonar.
Muchos cristianos son atormentados por el enemigo, por las heridas del pasado y por su falta de perdón a quienes causaron estas heridas. La falta de perdón le da al enemigo una puerta abierta para que el se mueva oprimiendo y atormentando. Cuando un cristiano camina sin perdonar, Satanás no lo respeta y utiliza esto en contra de el. (1 Juan 1,7; 2,9-11).

Algunas personas creen que tienen derecho a guardar estas cosas porque les causaron daños, y en realidad el guardar esto lo que hace es que no se olvide la ofensa, que no perdone y que este preparándose para tomar venganza, y eso espiritualmente nos drena, ya que estamos tomando el lugar de Dios para hacer juicio. Dios ha dicho que el es el juez que juzga con juicio justo, desde su Trono que esta cimentado en justicia y juicio.

“El temor de Yahve es limpio, que permanece para siempre; Los juicios de Yahve son verdad, todos justos” Salmos 19,9
Tu trono, OH Dios, es eterno y para siempre; Cetro de justicia es el cetro de tu reino”

Salmos 45,6
“Justicia y juicio son el cimiento de tu trono; Misericordia y verdad van delante de tu rostro”. Salmo 89,14.
“Mas Dios es el Juez; A éste humilla, y a aquél enaltece”. Salmo 75,7

A-Perdonar no es:
-Esforzarse por olvidar lo que paso

-Negar la ofensa recibida

-Dejar que el tiempo borre lo ocurrido

-Apartar al ofensor de su vida.

-Ignorar lo que paso o ser indiferente hacia ello.

-Simplemente disculpar a alguien.

-Decir te perdono, sin haber perdonado de corazón, sanar la herida.



B-Perdonar es algo mas profundo. Mateo 18, 27-35. Es:

-Cancelar la deuda pendiente.

-Soltar a la persona por el daño que causo.

-Liberar o “dejar ir” a la persona ofensora.

-Tener compasión.

-Tomar la decisión de perdonarle como un acto de voluntad.

-Ser como Cristo.


C- Perdonar no es una alternativa. Es un mandato del Señor.

D- El perdón produce liberación y paz.

E- El perdón hace que Dios: -Perdone y sane al herido - Perdone al ofensor. Mateo 6,12

Entender que es sanidad interior e identificarse con la obra redentora de Cristo.

*Jesús conoce nuestras necesidades y se identifica con nuestro dolor

(Isaías 53,3-4).

El entiende a la persona que ha experimentado heridas, porque el experimento:

*angustias, soledad, depresión (Mateo 26,36-39)

*el dolor de las relaciones rotas (Juan 7,1-5).

*rechazo (Mateo 27,27-50).

*cargas y temores (Mateo 26,39).

*Cristo nos conoce íntimamente (Salmos 139,16; Isaías 45,9-10).

*Jesús sufrió nuestras enfermedades y dolores; Cristo nos sana a través de su propio quebranto (Isaías 53,4).

*la sanidad es efectiva en Jesucristo, porque esta basada en quien es El (Isaías 61,1-4).

Identificarse con las promesas de la sanidad interior que están en la Palabra.

*en la Biblia encontramos promesas acerca de la sanidad interior que Dios ofrece a aquellos que la necesitan. Jeremías 30,17; 33,6; Isaías 53,5; Salmos 147,3; 35,9-10; Santiago 5,13-15.

IV. DIOS QUIERE SANARTE

1) ¿Sabe Dios todo lo que me ha ocurrido?

Salmos 56,8 « Toma en cuenta mis lamentos; registra mi llanto en tu libro. ¿Acaso no lo tienes anotado? »

2) ¿Conoce Dios lo que te ha herido?

Salmos 139,1-6

«1 Señor, tú me examinas, tú me conoces.2 Sabes cuándo me siento y cuándo me levanto; aun a la distancia me lees el pensamiento.3 Mis trajines y descansos los conoces; todos mis caminos te son familiares.4 No me llega aún la palabra a la lengua cuando tú, Señor, ya la sabes toda. 5 Tu protección me envuelve por completo; me cubres con la palma de tu mano. 6 Conocimiento tan maravilloso rebasa mi comprensión; tan sublime es que no puedo entenderlo.»

3) ¿Dios tenia conocimiento lo que te daño en el vientre de tu madre?

Salmos 139,13-16

« 13 Tú creaste mis entrañas; me formaste en el vientre de mi madre. 14 ¡Te alabo porque soy una creación admirable! ¡Tus obras son maravillosas,y esto lo sé muy bien! 15 Mis huesos no te fueron desconocidos cuando en lo más recóndito era yo formado, cuando en lo más profundo de la tierra era yo entretejido.16 Tus ojos vieron mi cuerpo en gestación: todo estaba ya escrito en tu libro;todos mis días se estaban diseñando, aunque no existía uno solo de ellos. »

4) ¿Que hará Jesús con tus traumas?

Salmo 147,3 « restaura a los abatidos y cubre con vendas sus heridas. »

5) Todo resentimiento es pecado ¿Que debemos hacer para deshacernos de ese pecado?

Lucas 6,37 « "No juzguen, y no se les juzgará. No condenen, y no se les condenará. Perdonen, y se les perdonará. »

6) Fuiste creado con un propósito eterno.

Efesios 1-3-5 « 3 Bendito el Dios y Padre del Señor nuestro Jesucristo, el cual nos bendijo con toda bendición espiritual en lugares celestiales en Cristo:4 Según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él en amor;5 Habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos por Jesucristo á sí mismo, según el puro afecto de su voluntad,»

7) Tenemos que confesar todo pecado reprimido y oculto.

Hebreos 10,12-22

«12 Pero éste, habiendo ofrecido por los pecados un solo sacrificio para siempre, está sentado á la diestra de Dios,13 Esperando lo que resta, hasta que sus enemigos sean puestos por estrado de sus pies.14 Porque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre á los santificados.15 Y atestíguanos lo mismo el Espíritu Santo; que después que dijo:16 Y este es el pacto que haré con ellos Después de aquellos días, dice el Señor: Daré mis leyes en sus corazones, Y en sus almas las escribiré:17 Añade: Y nunca más me acordaré de sus pecados é iniquidades.18 Pues donde hay remisión de éstos, no hay más ofrenda por pecado.19 Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el santuario por la sangre de Jesucristo,20 Por el camino que él nos consagró nuevo y vivo, por el velo, esto es, por su carne;21 Y teniendo un gran sacerdote sobre la casa de Dios,22 Lleguémonos con corazón verdadero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua limpia.»

1 Juan 1,9

« Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para que nos perdone nuestros pecados, y nos limpie de toda maldad.»

CONCLUSION:
Marcos 16,17-18

«17 Y estas señales seguirán á los que creyeren: En mi nombre echarán fuera demonios; hablaran nuevas lenguas; 18 Quitarán serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les dañará; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán.»

Santiago 5,16

« Confesaos vuestras faltas unos á otros, y rogad los unos por los otros, para que seáis sanos; la oración del justo, obrando eficazmente, puede mucho.»



SIETE PASOS PARA RECIBIR SANIDAD DEL ALMA

1) Traer a memoria las experiencias que produjeron el trauma y los sentimientos negativos.

2) Renunciar a esos sentimientos negativos nombrándolos por su nombre (Temor, etc.)

3) Perdonar de todo corazón, mencionando la persona por nombre y el daño que hizo.

4) Pídele perdón a Dios por todo sentimiento negativo y perdónate a ti misma confesándolo con tu boca. Romanos 10,10

« porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación.»

5) Reconoce y confiesa que Jesús sufrió todas las heridas de tu alma y murió en la cruz llevándolas por ti.

6) Cree que en este momento el ungüento del Espíritu Santo esta sanando tus heridas.

Marcos 11,24

« Por tanto, os digo que todo lo que pidáis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá »

7) Dale gracias a Dios por tu sanidad y alábale.

Salmos 139,5

« Detrás y delante me rodeaste, y sobre mí pusiste tu mano.»

Compartir

Twitter Delicious Facebook Digg Stumbleupon Favorites More