A ti gritamos de gozo, oh Dios, nuestra fuerza;a ti aclamamos con el corazón lleno de júbilo.
A ti entonamos nuestra salmodia, para ti tocamos;
nuestros instrumentos musicales quieren alabarte,
¡Hoy es día de fiesta: gocémonos en el Señor, Dios nuestro!
Reunidos te damos gracias, porque has estado grande con nosotros;
tú cuidas de nuestras vidas más que de los lirios del campo;
tú te preocupas de nosotros, más que de los gorrioncillos.
A los lirios, Señor Dios, no les falta belleza ni colorido;
a los pajarillos, Señor Dios, no les faltan migajas de pan.
A nosotros, Señor Dios, nos has regalado con tu amor y lealtad.
¡Hoy es día de fiesta: gocémonos en el Señor, Dios nuestro!
Nos has ayudado a llevar la carga sobre nuestros hombros;
el peso no lo hemos notado porque tú lo aligeraste;
tus manos se han hecho manos nuestras, manos enlazadas;
tus pies se han hecho pasos nuestros, camino de la cumbre.
¡Hoy es día de fiesta: gocémonos en el Señor, Dios nuestro!
Aunque, Señor, has puesto a prueba nuestra fidelidad,
siempre has estado de nuestra parte, aún en lo más duro.
Hemos escuchado tu voz, somos tu pueblo escogido,
y queremos abrir el corazón de par en par para seguir escuchándote.
¡Hoy es día de fiesta: gocémonos en el Señor, Dios nuestro!
Somos tuyos, Señor, y hoy renovamos contigo la alianza;
no nos dejes ir tras dioses extranjeros, de paja y barro,
que esclavizan, tiranizan y oprimen a los pueblos que les sirven.
Tú eres nuestro, oh Dios; nosotros somos tuyos para siempre.
¡Hoy es día de fiesta: gocémonos en el Señor, Dios nuestro!
Hoy queremos hacer de tu ley norma de vida en nuestra vida;
queremos obedecer tu mandato y ser dóciles a tu palabra;
no nos abandones nunca a la dureza de nuestro pobre corazón,
y haz que caminemos siempre por tus caminos de paz y bien.
¡Hoy es día de fiesta: gocémonos en el Señor, Dios nuestro!
Contigo nuestra comunidad seguirá por buen camino,
y nuestros proyectos e inquietudes tendrán en ti respuesta;
abate los peligros que la marcha presenta a cada paso,
y aliéntanos, Señor, con la fuerza de tu Espíritu.
¡Hoy es día de fiesta: gocémonos en el Señor, Dios nuestro!
Danos un corazón limpio y sincero, que se abra siempre a la luz;
susténtanos con tu poder, danos en alimento la flor del trigo.
Danos un corazón libre y verdadero, capaz de ilusiones y utopías;
sacia nuestros deseos profundos con la miel del romero.
¡Hoy es día de fiesta: gocémonos en el Señor, Dios nuestro!
¡Amén, aleluya! Para ti, Señor, nuestro canto y nuestro aplauso.
¡Amén, aleluya! Para ti, Señor, nuestro corazón joven que te aclama.



